martes, 5 de mayo de 2009

La belleza de las cenas conyugales

-El DE-CO-DI-FI-CA-DOR, Eloisa-
“Corro, pero tropiezo y caigo. Me levanto rápidamente, pero tropiezo una vez mas y una mas y una mas. Me sangran las rodillas.”
-¿No pensas cocinar?-
“Es como si no pudiera mantener el equilibrio. Mis piernas son gelatina. No puedo. No puedo estar de pie.”
-Tengo hambre ¿Cuándo pensas hacer algo?-
“De pronto no hay ninguna luz y comienzo a reptar. Siento que la camisa esta sucia, me siguen sangrando las rodillas, no puedo estar de pie y tengo miedo.”
-Así le pagan. Uno es un buen laburante que se levanta temprano, esta 10 horas en un cuarto diminuto trabajando y cuando regresa no hay nada bueno que lo espere-
“Risas. Luces tenues. Estoy en una plaza, alguien llora y grita.”
-¡Porque acá la única importante sos vos. Si yo, el pelotudo y miserable Horacio esta en ese cuartucho y no tiene una pizca de felicidad no importa! ¡Jamás importa! ¿Para que molestarse por la felicidad ajena, verdad Eloisa?-
“La cara regordeta, parece un puño. Rojo ¿Un labial por toda la cara o la molieron a golpes? Quizás simplemente sea el llanto, o tal vez sea alcohol. O es el rubor de la vergüenza.”
-Pude haber tenido mi vida, MI vida. La consumiste, la exprimiste. Gota por gota, le sacaste todo el jugo. Me quitaste todo.-
“100, 99, 98, 97, 96, 95…”
-Siempre son palabras. Solo palabras. Tu arte es subestimarme “El idiota de Horacio no se va a ir” ¿No me voy a ir? Nuestro arte es subestimarme. Jamás estuviste equivocada de mis limitaciones.-
“…2, 1, 0. ¡AUN ESTOY AQUÍ! QUIERO DESAPARECER. NECESITO QUE TODO SE VUELVA OSCURO, QUE EL MUNDO SE CALLE Y SOBRE TODO NECESITO NO AMANECER MAS”
-Rompería las puertas, destrozaría todo a mí alrededor. Te mostraría que este estupido hace de su enojo una práctica. Tiraria al inodoro esas burdas teorías de lo imposible. El dominado, el desgraciado, el decante Horacio quebraría su destino. Reconstruiría su vida y te dejaría Eloisa, te dejaría-
“Las caras idénticas. ¿Son mascaras? Los ojos son huecos, pozos infinitos de una negrura impenetrable. El terror: Invasivo y paralizante”
-¿Cómo debería terminar esto? ¿Voy a rebelarme y decir finalmente “Adiós” dando un portazo? ¿O acaso todo va a seguir como siempre?-
“Fantasmas de un umbral desconocido. Me confundí de puerta, debería seguir buscando. Una vez mas, ya no me voy a equivocar.”
-Eloisa, los seres humanos no somos tan fantásticos como en algún tiempo se creyó. Somos animales de costumbre. Fácilmente nos podrían adiestrar con una vara. Se que me voy a quedar acá, no soy tan sorprendente. No voy a ir a ningún lado. Estamos destinados a no diferenciarnos, a seguir las mismas rutas. Vamos a morir sabiendo que jamás pudimos. Quisiera no saber esto querida.-


Y cenaron en ese falso estado de paz. Hoy y mañana, y pasado mañana y pasado pasado mañana y así sucesivamente hasta sus muertes.

No hay comentarios: