martes, 6 de octubre de 2009

Telepatía con el compañero de turno

Es difícil comenzar, sobretodo cuando no se quiere hacerlo. De repente hay un monstruo acechándonos, esperando el momento justo para aterrorizarnos. Es difícil comenzar cuando hay que retroceder. El temor siempre esta presente aunque no haya motivos para temer.

-Es increíble esta arbitrariedad. Básicamente uno es feliz con engaños ¿Donde esta la distinción? ¿Existe realmente una verdad o nosotros la creamos a gusto y conveniencia?-

-Oh, creo que nos vamos a sumergir nuevamente en el estúpido relativismo ¿O me estoy equivocando?-
-No, al menos no tanto. Sacando ciertas cuestiones mas o menos deducibles y sin debates científicos de por medio... Sabes de lo que hablo.-
-La ciencia no puede brindarlo ¿Y la religión?-
-Todas pueden, a su manera. Y si empezamos con los reduccionismos... Pero no busco eso. Hablo con vos porque no me tengo que explicar, no tenes que entenderme. Ya conoces esto.-
-La verdad es que ser compañero de debate de tu conciencia no es una tarea muy satisfactoria. No tengo ni privacidad ni un espacio propio. Soy solo una rama de tu pensamiento.-

Lo malo de estas discusiones es que siempre se alejan del punto central, rápidamente toda idea se diluye y se pierde. Vemos un día nublado y de repente aparece el sol en todo su esplendor, a veces se extrañan las nubes.

-¿No hablas más?-
-¿En que momento perdiste tu empatía?-

Lo mas frustrante de tener un colega de pensamiento es la incomunicación. ¿Como es posible comunicarse con un otro cuando ni siquiera podemos hacerlo con nosotros mismos? A veces me río horas por esta pregunta que dispara en mi las mas alocadas reflexiones. Aun me río mas fuerte con nuestras pretensiones y necesidades. Tapa de libro “El ser humano, ser social.”

-Creo que en primera instancia es “El ser humano, ser vivo”. Si, ya volvió la empatía, telepatía, y todo eso que compartimos las 24 hs del día, los 365 días del año, toda nuestra existencia. De hecho ibas a seguir de esta manera: “¿Ser social? Comprensible, un hecho dirán. Pero uno busca al otro antes de buscarse a si mismo” ¿Estoy en lo cierto?-
-Si, de nuevo ambos estamos cableados. Eso mismo iba a decir, bah, pensar. ¿Tu opinión?-
-Ya te lo dije: “El ser humano, ser vivo”. Naturaleza. Esto se escapa de la razón, no funciona bajo sus parámetros. Siempre estuvo la dicotomía razón-sentir, cuestión que confunde a varios.-
-¿Y este es el caso? ¿Me estoy confundiendo?-
-”Nos” en todo caso, tus confusiones son mías... soy un pobre subordinado. A lo que me refería es que estamos (quisiera un vos en vez de un nosotros aunque sea por hoy ¿Puedo ser independiente?) viendo todo demasiado mecánico. No se trata de jugadas cuidadas, ni siquiera se trata de jugadas. Reconozco que algunas veces solo es eso, un juego, pero ese es otro tema.-
-¿Hasta cuando vas a actuar el papel de ciudadano desdichado? Si lo pensas tu independencia corre de la mano del principio de esta discusión teórica, gracias a eso también me di cuenta que una vez mas y como siempre nos salteamos varias cuestiones, pero sigamos con lo que estábamos.-
-Me pedís una conclusión. No la hay, no me atrevo a darla. Lo mas sorprendente (o afuera nos dirían lo mas predecible) es que ni vos ni yo vamos a poder encontrar tierra firme en este asunto. Tus limitaciones me pertenecen y aun cuando quiera diferenciarme y salir de tu pensamiento casi robotico he de aceptar que estoy condenado a él. Para rematarla podríamos tener nuestro chiste personal “Somos una gran maquina” pero no lo voy a hacer. Mi existencia se debe a una necesidad, a una función, yo cumplo un rol en tu vida al igual que tus otros compañeros de pensamiento. Cada uno indaga sobre puntos diferentes de distinta manera pero todos tratamos de construir una mirada amplia y un gran numero de posibilidades.-
-Básicamente son constructores de la duda.-

Sobre el mas confortable sillón nos relajamos, estamos tranquilos y calmados. El monstruo tiene su mejor oportunidad, es el momento para el terror: Desprevenidos y sin guardaespaldas.

-Tu monstruo es la duda. Y a los monstruos se les teme por no conocer de ellos, nos causan espanto. Tus temores son la duda y lo desconocido-
-Se me ocurren dos reacciones posibles ante esta situación. ¿Queres la convencional o la sincera?-

Un dialogo con nosotros mismos ¿Que se puede esperar de ello?

No hay comentarios: